Sólo una persona poco inteligente no sería feliz con todo lo que ya tiene en su vida.

Sólo una persona poco inteligente no tendría gratitud por haber abierto hoy los ojos y estar respirando.

Sólo una persona poco inteligente es capaz de criticar a los demás en lugar de ponerse a hacer lo que le corresponde en su propia vida.

Sólo una persona poco inteligente se preocupa más por el qué dirán en lugar de hacer lo que realmente desea.

Sólo una persona poco inteligente alberga enojo y resentimiento en su corazón como castigo a alguien más, sin darse cuenta que se castiga a sí mismo.

Sólo una persona poco inteligente desconfía de sí mismo.

Sólo una persona poco inteligente critica a los demás en lugar de aprender de ellos.

Es duro darse cuenta que uno actúa de maneras tan poco inteligentes en su vida. Si no eres feliz es básicamente porque tu mente está enfocada en la escasez, en lo que te falta.

Tú decides hasta cuándo cambiarás tu foco de atención. Tú decides hasta cuando dejas de postergar. Tú decides hasta cuando dejas de sufrir.

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