Hacer ejercicio al aire libre es más recomendable cuando tienes el corazón roto, el simple hecho de pasear y ver la naturaleza tiene beneficios que no se encuentran de otra manera.

El ejercicio al aire libre atenúa la ira y nos devuelve la esperanza

En una carrera o cualquier ejercicio en la naturaleza, recuperamos la consciencia de nuestro verdadero lugar en el mundo. El ejercicio es un ejemplo de que la constancia y el esfuerzo merecen la pena para superarnos y reconstruirnos.

 

La naturaleza nos ayuda a ampliar la perspectiva

Hacer ejercicio al aire libre disminuirá nuestra ira sino que también nos ayudará a ganar perspectiva sobre nuestra vida y resolver nuestros problemas y dificultades. Encontrarnos con la naturaleza y detenernos para observar su belleza nos calma y hace que ampliemos nuestra perspectiva.

La naturaleza ayuda a perdonar

El estado de bienestar originado por el ejercicio junto al maravilloso poder de tranquilidad que nos transmite la naturaleza nos ayuda a encontrar una nueva esperanza y junto a ella, la capacidad de perdonar. Hacer ejercicio físico al aire libre despeja nuestra mente, alivia el dolor emocional y nos hace ser capaces de continuar.