Ho’oponopono es una técnica de sanación que deriva de las enseñanzas del Dr.Lhaleakala Hew Len basada en la tradición y creencias Hawaianas. Se basa en sentirnos 100% responsables de nuestras vidas y de todo lo que en ella sucede. Ho’oponopono significa: “Rectificar un error” El error proviene de pensamientos contaminados por memorias dolorosas acontecidas en el pasado.

Ho’oponopono ofrece una forma de liberar la energía de esos pensamientos traumáticos, o errores, los cuales causan desequilibrio y enfermedades. Este sistema de sanación nos permite conectarnos con nuestro ser y desarrollar una relación con la Divinidad aprendiendo a limpiar nuestras memorias ya que somos la suma total de todas nuestras experiencias pasadas. Las emociones que están ligadas a estas memorias nos afectan ahora. El subconsciente asocia una acción o una persona en el presente con algún suceso del pasado.

La comunicación con nosotros mismos
La comunicación con nosotros mismos

Cuando esto sucede, las emociones son activadas. El proceso es esencialmente acerca de la completa liberación de nuestro pasado por medio del perdón. Al hacernos 100% responsables de nuestras vidas nos alejamos finalmente de la trampa mental de creer que gran parte de todo lo que nos sucede es producto del afuera, ajeno a nosotros.

La más fructífera consiste en establecer una comunicación fluida y constante entre el Uhane o Consciente y el Aumakua o Ser profundo. Así, para fijar y potenciar en la memoria los pensamientos y experiencias de Amor, es suficiente con que desde el Uhane digamos “gracias” o “te quiero” a nuestro Ser interior ante las cosas hermosas de nuestra vida cotidiana. Y para borrar los pensamientos y experiencias sin Amor, basta con que digamos “lo siento, perdóname por la parte de mí que ha creado esto y lo ha traído aquí, lo ha puesto en mí o lo ha proyectado a otro o a los demás”.

Y recordando siempre que damos gracias o pedimos perdón a nosotros mismos, no a alguien o algo ajeno a mí. No hay nada fuera que nos traiga nada; no somos pecadores ni culpables; nadie nos juzga.

Nuestro Espíritu sólo nos pide que desde el Consciente digamos “gracias” o “lo siento”. Creas lo que crees; y si Yo lo he creado, Yo lo puedo cambiar. Esto es aceptar el 100% de responsabilidad de nuestra vida. Ho´oponopono impulsa, por tanto, una comunicación consciente con nuestro Ser interior para que éste tome el mando y afiance o borre, según el caso, partes concretas de nuestra memoria trascendente.

La comunicación con nosotros mismos
La comunicación con nosotros mismos

Y la respuesta ante tal comunicación es automática, aunque no la proporciona el intelecto, sino nuestra energía divina, a la que conscientemente dejamos fluir y operar para recalcar o eliminar componentes de la memoria. El intelecto y la mente no tienen capacidad para incidir en la memoria trascendente: ni saben donde está ni conocen el archivo dañado.

Por lo mismo, tampoco debemos permitir que forjen expectativas sobre los efectos e impactos de la respuesta que se produzca, pues el intelecto carece de información para ponderar lo que determinada circunstancia realmente nos reporta: hay situaciones negativas que evitan otras peores, acontecimientos dolorosos que nos abren las puertas de la felicidad o de la consciencia, etcétera. Ni siquiera tengo que pensar qué archivos del disco duro son los que deseo afianzar o borrar; sólo dar las gracias o pedir perdón ante los avatares, situaciones y contactos de la vida.

Nuestro Espíritu o Aumakua conoce muy bien la parte de nuestra memoria que a continuación se debe poner en valor o limpiar. No hay que saber ni pensar. Ho´oponopono es aceptar que hay una parte de mí que es más sabia.

Hay que aprender a confiar en uno mismo, en nuestro Ser interior; mientras mayor sea la confianza, más intensa será la toma de mando por parte del Yo verdadero. Y mejores resultados se obtendrán en el trabajo con nuestra memoria trascendente.