¿Que ocurre cuando solemos pensar que todos son confiables, que cada persona tiene una posibilidad de complicidad con nosotros?

La confianza es demasiado frágil, muy pocas veces sale ilesa y una vez que se quiebre no vuelve a ser la misma jamás. Tenemos que tomar en cuenta que cuando confiamos algún secreto no podemos fiarnos de que esa persona no va a hablar o juzgar esa situación.

A todos nos ha pasado que en una conversación utilizamos el secreto de alguien más para usarlo de ejemplo, y es ahí cuando decimos ” Yo tengo un conocido que le pasó algo así”, ¿Realmente estas guardando el secreto?.

Deja de pensar que puedes confiar en cualquier persona
Deja de pensar que puedes confiar en cualquier persona

No lo hacemos intencionalmente, el mundo es demasiado pequeño que exponemos a los demás constantemente sin darnos cuenta. Nuestra mejor aliada y consejera es nuestra propia consciencia, evitar decir esos comentarios especialmente si no tienen certeza, puede evitaros muchas malas influencias en la vida.

Claro que es válido buscar apoyo, muchas veces necesitamos una opinión distinta a la de nosotros, pero debemos ser muy selectivos y confiar en nosotros mismos a la hora de decidir, debemos entender que no todo el mundo es confiable, no todos tienen las mejores intenciones nos guste o no.

Busca alguien con fidelidad, que sepas que tiene una mínima necesidad de ventilar tus asuntos.