Alimentos que te ayudarán con el insomnio
Alimentos que te ayudarán con el insomnio

El insomnio es el trastorno de sueño más frecuente en la población general. Afecta con mayor prevalencia a mujeres, pero aparece cada vez de forma más frecuente en varones y en edad infantil, posiblemente relacionado con los hábitos sociales.

La incapacidad para iniciar y/o mantener el sueño, así como la presencia de despertar precoz o sueño no reparador, repercute en gran manera en la posterior vigilia del paciente, y puede ser causa de múltiples trastornos que afectan a la calidad de vida, capacidad laboral…, pudiendo ser motivo de accidentes en adultos y causa de fracaso escolar en niños.

Por estas razones, actualmente se reconoce el insomnio como un trastorno con entidad propia y merecedor de tratamiento por sí mismo, independientemente de las causas que participan en su aparición y/o cronificación.

Lamentablemente, el insomnio no puede ser atribuido a una sola causa y tampoco disponemos de un tratamiento etiológico, por lo que es necesario un abordaje multifactorial y muchas veces individualizado para cada paciente.

A pesar de que en los últimos años se ha avanzado mucho en el conocimiento y detección precoz del problema, queda mucho camino por recorrer y retos pendientes para conseguir una población con mejor calidad de sueño y, en consecuencia, mejor calidad de vida.

También te puede interesar: Lo fácil es quejarse

Seguramente has escuchado que el desayuno es la comida más importante del día, la cena es la que debería de ser más ligera, no es solo para llevar una alimentación saludable sino para poder conciliar mejor el sueño.

Alimentos contra el insomnio

1. Plátano

Plátano
Plátano

El plátano contiene importantes cantidades de triptófano, por lo que puede ayudarte a relajarte. El aguacate y las ciruelas también contienen en parecida medida este aminoácido.

2. Leche

Leche
Leche

La leche, al igual que otros productos lácteos como los yogures, contiene calcio y triptófano.

3. Almendras

Almendras
Almendras

Las almendras pueden ayudarnos a aumentar los niveles de serotonina gracias a que contienen triptófano y magnesio.

4. Cerezas

Cerezas
Cerezas

Es rica en antioxidantes y también contiene triptófano, vitamina A, C, potasio, fósforo y calcio.

5. Miel

Miel
Miel

La miel contiene cantidades importantes de vitamina B6, calcio, mangnesio y triptófan. Trata de consumirla natural.

6. Avena

Avena
Avena

La avena nos ayuda a liberar serotonina y favorecer el sueño. Puedes comerla con leche o con un yogur para incrementar la cantidad de nutrientes que ayudan dormir mejor.

7. Huevo

Huevo
Huevo

El huevo es alto en proteínas de origen animal. Es una buena fuente de potasio y magnesio, vitaminas y triptófano.

8. Espinacas

Espinacas
Espinacas

Esta es una verdura rica en vitamina B6, al igual que los guisantes, el brócoli o la soja.

9. Pollo

Pollo
Pollo

Una pechuga de pollo a la plancha contiene 496 mg de triptófano, además es rico en proteínas y se trata de una carne con un bajo aporte calórico.

10. Infusiones

Infusiones
Infusiones

Como las de melisa, valeriana, la lavanda o la tila también favorecen el sueño, pues tienen propiedades relajantes.

Una pregunta frecuente y de difícil respuesta es cuánto es el tiempo necesario de sueño. La mayoría de las personas suelen comunicar un tiempo medio de 7.5 horas por noche los días laborables y de 8.5 horas por noche los fines de semana. No obstante, la necesidad de sueño puede variar mucho en función de múltiples factores. Aunque pueden existir determinantes genéticos, parece que aquellos factores derivados de la voluntad o albedrío del sujeto  permanecer trabajando hasta tarde, consumir cafeína o el uso de despertador son los más importantes.

La conjunción de los determinantes genéticos y la voluntad nos deberían llevar a dormir al menos las horas necesarias para que nos sintiésemos reparados o descansados en nuestro día a día.

Quizás lo más exacto sea decir que cada persona debe satisfacer la “cuota de sueño” que le permita sentirse bien. Así, se distinguen patrones de sueño corto, para aquellos que pueden funcionar adecuadamente solo con 5 horas, o largo, para aquellos que sin que subyaga patología del sueño solo van a verse refrescados durmiendo más de 9 horas por noche.

No obstante, se ha sugerido que estos patrones extremos, corto y largo, pudieran tener un mayor riesgo de deterioro de la salud física y psíquica.

Ahora qué esperas para implementar un nuevo menú con estos alimentos, verás que en cuanto comiences a cambiar tu rutina de desayuno notarás los grandes cambios.

Fuente: www.ses.org.es

Inscríbete al Reto de Gratitud, atrévete a realizarlo.