La presencia es la consciencia plena y claro de lo que está pasando y el espacio abierto que permite e incluye toda experiencia. Hay muchas estrategias que lo promueven  que crean una atmósfera que conduce a la profundización de la presencia.

El arte de practicar la meditación es emplear estas estrategias con curiosidad, bondad y un toque liviano. La sabiduría de practicar es recordar que la Presencia Natural está aquí ahora y siempre. La consciencia amorosa es nuestra esencia.

En la mayoría del día se pasa sin poner atención a lo que ocurre a nuestro alrededor y dejamos a nuestra mente trabajando con nuestros pensamientos de problemas o ilusiones. Es como se pusiera el piloto automático.

Nos levantamos, nos bañamos, desayunamos, hacemos todas las tareas en la mañana y en lo primero que piensan es en lo que harán cuando lleguen al trabajo, es así cuando nuestra jornada de trabajo comienza antes de que lleguemos.

4 Pasos necesarios para empezar a meditar
4 Pasos necesarios para empezar a meditar

¿Cómo podemos empezar a meditar?

Para lograr meditar y llegar al estado en el que fluye y nuestra atención está centrada en lo que ocurre en el ahora, fuera y dentro de nosotros hay varios caminos. Aquí te los contaremos:

1. Observar: Centra la atención en aquello que ocurre a nuestro alrededor en un momento concreto: los sonidos, los objetos que vemos, el tacto que recibimos.

2. Concentración: Hay que concentrarnos en lo que ocurre a nuestro alrededor aparecerán pensamientos y emociones, las cuales dejaremos que fluyan tomando conciencia y aceptándolos sin más.

3. Vive el aquí y el ahora: el presente se vive atendiéndolo, realizando las actividades del día a día con plena conciencia.

4. Compasión: Empieza por quererse a uno mismo, aplicando este cariño a conocidos queridos y al resto del mundo, simples conocidos o hasta enemigos.

4 Pasos necesarios para empezar a meditar
4 Pasos necesarios para empezar a meditar

La actitud lo es todo. Aunque hay muchas estrategias para la meditación, lo que hace la diferencia en el despertar espiritual es la calidad de su sinceridad. En lugar de agregar otro “debería” a su lista, decida practicar porque a usted le importa conectarse con su capacidad innata de amor, claridad y espacio interior. Deje que esta sinceridad sea el ambiente de cualquier lugar donde su práctica lo lleve.

Durante su práctica de meditación si encuentra una de estas energías desafiantes, puede ser útil nombrarla silenciosamente para usted mismo, por ejemplo, “deseo, deseo” o “miedo, miedo”. Si es fuerte, en lugar de alejarse, intente llevar la atención a lo que está emergiendo. Sienta las sensaciones en su cuerpo, sin perderse en la experiencia ni alejarse. Cuando se disipe, regrese al ancla de la meditación o descanse en la presencia natural.

A veces la energía es demasiado fuerte y no es lo sabio o compasivo tratar de quedarse en ella. Esto es cierto particularmente si usted ha tenido un trauma y está experimentando miedo o enojo profundos. Si se siente que es “demasiado”, cambie la atención hacia algo que le de un sentido de balance, seguridad y amor. Puede abrir los ojos, recordar adónde está, escuchar los sonidos, relajar el cuerpo de nuevo. Puede traer a la mente a alguien que lo quiere y entiende, y sentir su amor alrededor.

Puedes reflexionar sobre el Buda y el bodhisattva de compasión, Jesús, el Gran Espíritu, su abuela, su perro o su árbol favorito. Puede ofrecerse frases de amor y bondad hacia los lugares vulnerables. Medita sobre cualquier expresión de presencia amorosa que le haga sentirse menos aislado o asustado. Si encuentras estos tipos de emociones difíciles regularmente, le puede preguntar a un instructor o terapeuta que conozca de meditación que lo acompañe mientras aprende a navegar los sentimientos más intensos.

Estos son consejos básicos que ayudarán a cualquier persona que quiera empezar a meditar. Son muy sencillos, especialmente si los comparamos con todo el bienestar que nos puede llegar a reportar su puesta en práctica.

Fuente: Cómo meditar – Pema Chodron